Por Elena Gutiérrez
Un partido que ha sido de lo más repetidos esta temporada y seguro que no faltará emoción e intensidad entre dos equipos que se conocen a la perfección después de disputar cinco partidos anteriormente (un amistoso, uno de Copa ABF, dos de EHF y uno de Liga). El balance: El Parc Sagunt vence en el tanteador por 4-1, así que las saguntinas son un rival que no se le da demasiado bien al Orsan, sobre todo en cancha ajena.
En esta ocasión el polideportivo será neutral, no se prevé presencia masiva de aficionados por parte de ninguno de los dos equipos. Por lo que ambos jugarán en igualdad de condiciones en ese sentido.
Ambos, curiosamente, están con la plantilla cogida entre alfileres. Las lesiones están poniendo en dilemas a los entrenadores, pero, de momento, están cumpliendo en sus respectivos compromisos.
Dos estilos opuestos
Dos formas de ver el balonmano se volverán a enfrentar en el Lizarrería. Cristina Mayo define su juego como un balonmano “total”, sin pautas, la velocidad y un ataque demoledor son su mejor virtud. Por otra parte, las de Ángel Sandoval tienen un esquema definido y unos conceptos definidos. Es un claro ejemplo de juego “controlado”, como diría Cristina Mayo. Dos formas de entender el juego que chocarán en la pista Navarra. Ni uno ni otro quieren caer en la trampa contraria.
Ambos llegan a la cita tras no jugar a su mejor nivel en los cuartos, pero la rivalidad y motivación que existe en estos momentos es tremenda. Ninguno se quiere perder la gran final.
